La "Campaña de los cerdos"

La "Campaña de los cerdos": relaciones públicas al servicio del gran público (1924)

En los años veinte se da por definitivamente ganada la guerra que enfrentó a principios de siglo a los partidarios de la llanta, capitaneados por Hombre Michelin, y a los fervientes y retrógrados partidarios de la rueda maciza: a partir de ese momento todo lo que rueda, o casi todo, lo hace con llantas.

No obstante, aún le quedan a la llanta algunas torres por conquistar, algunas de ellas irreductibles a las que Michelin piensa convencer, como la poderosa STCRP, la empresa de transportes públicos de París, que todavía transporta a los habitantes de la capital en autobuses con ruedas macizas.
En junio de 1924 para presionar a la empresa y conseguir que se cambie a la llanta, Michelin decide emplear su arma más eficaz: la risa. A partir de una idea de André Michelin, se realiza una serie de carteles en los que se ve, en un lado, a un grupo de parisinos montando en un autobús con ruedas macizas y, en el otro, una piara de cerdos subiendo a un camión con llantas.

¡La llanta es la esclavitud!. ¡La rueda elástica de Roussel es la libertad!

En la leyenda Hombre Michelin arenga a los viajeros: "¡Parisinos! ¡Esto es un escándalo: los cerdos viajan sobre neumáticos y vosotros sobre ruedas macizas! ¡Exigid el mismo trato!". La frase desata la hilaridad de los parisinos.

La ubicación cuidadosamente elegida junto a las paradas de autobús, los carteles que refuerzan la campaña desde los escaparates de las tiendas, los paneles monumentales, como el de 60 m2 situado en la Puerta de Champerret: todo está previsto para dar a la campaña el mayor impacto posible y facilitar la tarea de las decenas de representantes de Michelin que recorren la ciudad armados de peticiones en favor de la llanta.


Tras este primer ataque Hombre Michelin multiplica los asaltos en forma de postales que renuevan la idea. Se compara a los parisinos con el carbón o con los presos en el furgón celular añadiendo: "Cuando los parisinos, cansados de sufrir en autobuses con ruedas macizas, quieran por fin conocer un transporte confortable, siempre les quedará el recurso de que les detenga la policía".

Incluso a la bomba de vaciado de las fosas sépticas se le trata mejor que a los viajeros de la capital, como muestra la publicidad ("También a ella la transportan con neumáticos") situada en la parte lateral de los camiones que por orden de André Michelin desfilan por la avenida del Bois con ocasión nada menos que del Gran Premio del hipódromo de Longchamp.

Este incongruente desfile supone el punto álgido de esta ejemplar campaña de una empresa en expansión.

Este furgón policial circula con llantas y no con ruedas macizas
Copyright© 2008 Michelin      Términos de uso y política de confidencialidad       www.michelin.com