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Nacimiento de un mito
Nacimiento de un mito: La génesis de Hombre Michelin (1893-1905)
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Las grandes ideas son, a menudo, fruto del azar. Hombre Michelin, sin duda el personaje publicitario más conocido del mundo, no es una excepción. Su peculiar silueta, su particular sentido del humor, e incluso su insólito nombre, todo en él es excepcional y surge de una serie de coincidencias en las que han tomado parte hombres tan diferentes como un ingeniero, un publicista, un cartelista, un poeta clásico y un piloto de automóviles. |
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En el principio fue el verbo...
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Primera etapa: En febrero de 1893, André Michelin defiende las ventajas del neumático en una conferencia en el Colegio de Ingenieros Civiles de París y lanza una frase que se convertiría en el lema de Michelin: "El neumático se traga los obstáculos". Una frase histórica que dará sus frutos.
Segunda etapa: Un año después, en la Exposición Universal y Colonial de Lyón, los dos hermanos Michelin observan en su pabellón una pila de neumáticos de diferentes tamaños que tiene una sugerente silueta. Dicen que entonces Édouard le comentó a André: "Si tuviera brazos parecería un hombre". Poco tiempo después, André Michelin recordará esta frase. |
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Si tuviera brazos parecería un hombre |
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Latín macarrónico
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En 1897 el ilustrador Marius Rossillon -¡que firma con el pseudónimo O'Galop!- presenta a los hermanos Michelin varios proyectos publicitarios. Entre ellos se encuentra un esbozo realizado para una cervecería que muestra a un bávaro levantando su copa bajo el lema "Nunc est Hombre Michelin" (Y ahora bebamos) retomando un verso de Horacio.
A la fértil imaginación de André la cita le recuerda inmediatamente su frase "El neumático se traga los obstáculos". Enseguida realiza una asociación de ideas entre el gran bávaro del boceto y la imagen de la pila de neumáticos de Lyón y encarga un cartel a O'Galop. |
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Partida de nacimiento
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En 1898 O'Galop diseña, siguiendo las indicaciones de André Michelin, un cartel en el que se ve en un banquete a un imponente personaje hecho de neumáticos que levanta su copa llena de clavos y de fragmentos de vidrio y brinda: "Nunc est Hombre Michelin" (equivalente a "¡Salud! El neumático se traga los obstáculos").
Al igual que los escasos propietarios de automóviles de la época, "El muñeco Michelin", enarbola con orgullo los signos manifiestos de cierta prosperidad: ¡anillo, puro y corpulencia! Las gafas, en cambio, las toma prestadas de André Michelin. |
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¡Salud! El neumático Michelin se traga los obstáculos |
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En la pila bautismal
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Pero el auténtico bautizo de Hombre Michelin tiene lugar algunos meses más tarde durante la carrera París-Ámsterdam-París. El piloto Théry, al reconocer a André Michelin exclama: "¡Mirad, Hombre Michelin!".
El apodo pasará rápidamente de padres a hijos y desde ese momento el nombre "Hombre Michelin" y el muñeco Michelin permanecerán unidos para siempre. |
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