1891 - 1905: Nacimiento del fabricante de neumático automóvil Michelin
Cuando Édouard Michelin llega a la empresa, la producción de la misma está basada esencialmente en la fabricación de un producto: la zapata de freno llamada The Silent. A raíz de la visita de un cliclista a la fábrica para proveerse de lo necesario tras un pinchazo, a Édouard Michelin le asalta una fascinante idea y piensa en lo importante que podría ser un neumático reparable con facilidad. Da comienzo así una larga y próspera historia.
   1891. El inicio de la era industrial del neumático está marcado por la patente del modelo desmontable. Esto significó el primer éxito de Édouard Michelin, que logró la hazaña de depositar la patente un mes después de haber visto su primer neumático.

       El invento confirma su superioridad con la victoria del ciclista Charles Théry en la carrera París-Brest-París será el primer y único competidor en utilizar el nuevo neumático Michelin, conquistando además el favor del público. Un año más tarde más de diez mil ciclistas usarán neumáticos Michelin.

   1894. Primer neumático para coche de caballos, apreciado por los parisinos por su silencio y confort en comparación con la rueda tradicional de aro metálico.
   1895. El automóvil acaba de nacer. Solo algunos precursores creen en su futuro. Entre sus mayores inconvenientes se encuentran las ruedas macizas que protegen mal la mecánica, que se rompe con frecuencia. Michelin se lanza a la aventura automovilística e innova de nuevo. Por primera vez en el mundo, un automóvil, L'Éclair (El Relámpago), diseñado y fabricado por Michelin, es equipado con neumáticos. Participa en la carrera París-Burdeos-París, que consigue terminar en el tiempo previsto.

   El automóvil y el neumático son, desde ese momento, inseparables.

   1898. Nacimiento de Hombre Michelin. Asociado a la empresa Michelin desde esa fecha, se convierte en el símbolo de la misma y contribuye a su difusión en todo el mundo.
  1899. La Jamais Contente, automóvil eléctrico equipado con neumáticos Michelin de talones extensibles, pilotado por Camille Jenatzy, supera la barrera simbólica de los 100 km/h.

  1900. Michelin, en su deseo de asegurar un servicio de calidad a los automovilistas, pone a su disposición la primera edición de la Guía Michelin.
  1900-1912. Excepcional palmarés del neumático Michelin en todas las carreras automovilísticas internacionales, entre las que destaca la Copa Gordon-Bennet. Las carreras constituyen un excelente medio de promoción para propagar el uso del neumático y dar a conocer sus ventajas.
  1905. Sexta Copa Gordon-Bennet (Gran Premio de Auvernia). Victoria de Théry con neumáticos de "suela" Michelin: banda de rodadura reforzada con cuero y provista de remaches de acero para mejorar la adherencia y la resistencia del neumático.

Se trata del precursor del neumático con dibujo.

Visita de un ciclista

En 1891, un ciclista de la región francesa de Auvernia, sufre un pinchazo en Clermont-Ferrand. Al no poder reparar sus neumáticos ingleses pegados a la llanta, se dirige a la fábrica Michelin, muy conocida ya por sus productos de caucho. Édouard Michelin se encarga personalmente de la reparación, que le lleva tres horas de trabajo y seis de secado, descubriendo así la increíble comodidad del nuevo neumático.

Por su parte, Édouard Michelin, siempre con visión de futuro, presiente que el desarrollo de su producto sólo será posible si encuentra una solución fácil y rápida para reparar uno mismo sus pinchazos. Las investigaciones que realiza le llevan, meses más tarde, a conseguir la patente del "neumático desmontable".

L'Éclair (El Relámpago)

Los hermanos Michelin construyen L'Éclair, un Peugeot con motor Daimler de cuatro caballos, al no atreverse ningún fabricante a montar neumáticos en los automóviles que iban a participar en la carrera París-Burdeos-París. Se trata de una máquina de 1 200 kg, equipada con un voluminoso cajón de madera y con un depósito de cinco litros de petróleo.

L'Éclair deberá su nombre no a su velocidad, sino a su dirección un tanto deficiente que le hace zigzaguear. Será tan difícil de conducir que los conductores de la empresa se negarán a pilotarlo. Édouard y André Michelin se encargan de esa arriesgada tarea. En París, los neumáticos Michelin causan tal sensación que los más escépticos intentan reventarlos para ver lo que tienen dentro.

Para asegurarse un buen desarrollo de la carrera, Michelin establece un importante dispositivo logístico: los más jóvenes de la fábrica, en bicicleta y apostados a lo largo del recorrido, guían al automóvil y lo reparan.

Los incidentes son numerosos. En los Campos de Marte se vierte, por error, agua en la gasolina. En Poitiers, la segunda y la tercera velocidad fallan (¡para pasar de primera a cuarta hay que esperar una bajada!). En Blois, se llena el depósito sin apagar los quemadores y el vehículo se incendia, afortunadamente sin daños mayores. Cada 150 kilómetros hay que cambiar los neumáticos y cada vez es necesario emplear media hora en aflojar los veinte pernos y sacar la cubierta. Será además necesario sustituir tres veces todos los radios de las ruedas.

Solo ocho vehículos consiguen clasificarse al final de la prueba de París. L'Éclair llega en novena y última posición, dentro del límite de las cien horas establecidas para realizar el recorrido, pero es descalificado por los cambios de neumáticos efectuados.

Para Michelin, no obstante, se ha alcanzado el objetivo esencial: el nacimiento del neumático para el automóvil.

La Guía Michelin

Los hermanos Édouard y André Michelin creen firmemente en el futuro del automóvil y en su rápido desarrollo. Desde los primeros años, la promoción de su nuevo producto se hace a través de una práctica ayuda para el viaje.

Un año después del primer Tour de Francia automovilístico y aprovechando la dinámica creada por la Exposición Universal de 1900 en París, se lanza la Guía Michelin.

"Los conductores que circulan con nuestros neumáticos saben ya que los productos que llevan nuestro nombre permiten unos desplazamientos más rápidos y cómodos..." La presente publicación pretende ofrecer toda la información útil para el conductor, tanto para repostar, como para reparar su automóvil, para saber dónde alojarse y comer, para encontrar la oficina de correos, la de telégrafos o un teléfono.

Se imprimen 35 000 ejemplares, que se entregan gratuitamente a los automovilistas.

De 1904 a 1914, se publican, basadas en el modelo de la Guía Roja de Francia, las guías extranjeras: Europa, Norte de África, Egipto, etc.

La Copa Gordon-Bennett

Después de la experiencia de la carrera París-Burdeos-París, las victorias de los automóviles equipados con neumáticos Michelin se suceden rápidamente: París-Marsella-París (1896), Marsella-Niza (1897), París-Amsterdam-París (1898), el Tour de Francia automovilístico (1899), París-Toulouse-París (1900), París-Berlín (1901), París-Viena (1902), París-Madrid (1903).

Creada en 1900 por el magnate de prensa americano James Gordon-Bennet, propietario del New York Herald, la Copa Gordon-Bennet constituye, en cada prueba, un acontecimiento de renombre mundial con importantísimas implicaciones económicas.

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