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10 consejos para prevenir una ponchadura

Siempre es mejor prevenir una ponchadura que tener que lidiar con ella una vez que ocurre. ¿Cómo puedes hacerlo? Aquí tienes 10 consejos para la prevención de ponchaduras en llantas de bicicleta.

1. Revisa regularmente la presión de tus llantas

En bicicletas con cámara, es importante asegurarse de que estén correctamente infladas antes de salir a rodar. Este es nuestro primer consejo para prevenir una ponchadura y es tan simple como esencial.

Si ruedas con presiones muy bajas, corres el riesgo de pellizcar la cámara y provocar una ponchadura incluso sin pasar sobre algo afilado. ¡Incluso existe el riesgo de que la llanta se salga del rin!

Por otro lado, inflar demasiado las llantas puede causar daños en la llanta. Es poco probable que dañes tu llanta al inflarla manualmente. Pero cuando empiezas a rodar, aumentas la presión de la llanta simplemente al agregar tu propio peso. Por lo tanto, si ruedas sobre terreno irregular, cada bache y sacudida puede provocar un aumento repentino en la presión de la llanta y dañarla.

Para conocer la presión correcta para tu bicicleta, lee nuestra guía de presión.

2. Revisa tus llantas regularmente

Ya sea que tengas bicicleta con llantas tubeless o una que utilice cámaras, revisar tus llantas regularmente puede ayudar a prevenir ponchaduras al detectar un posible problema antes de salir a rodar.

El problema más evidente sería algo afilado atorado en la banda de rodamiento. No solo hablamos de pedazos de vidrio o tornillos, ya que fragmentos de grava afilada pueden ser suficientes para causar una ponchadura si permanecen presionando continuamente el mismo punto una y otra vez. También puedes detectar áreas de desgaste pronunciado en la llanta. En una llanta tubeless, esto es una ponchadura esperando a suceder. En una llanta con cámara, una zona desgastada puede dejar expuesta la cámara o permitir que algo afilado atraviese rápidamente la llanta exterior y, por lo tanto, cause una ponchadura.

3. Considera usar llantas tubeless ready

Rodar con llantas tubeless te permite disfrutar de la comodidad de usar presiones más bajas y, como veremos, aunque no siempre previenen una ponchadura, sí pueden evitar las molestias que esta provoca. Las bicicletas de ruta y de montaña con llantas tubeless aún no son la opción más común para una bicicleta típica. Sin embargo, quienes sí ruedan con llantas tubeless disfrutan del beneficio de una tecnología que se basa en el uso de un sellador de látex dentro de la llanta. Este líquido (o "slime", como a veces se le llama) sella eficazmente cualquier ponchadura antes de que la llanta pierda presión. Todas las llantas MICHELIN tubeless ready deben utilizarse con sellador de llantas. En la práctica, el sellador de látex solo sella orificios pequeños (de hasta 3 mm de diámetro). Esto significa que debes rodar con cuidado después de que ocurra.

Los selladores de llantas normalmente deben renovarse cada 3 meses (dependiendo del tipo de sellador), por lo que tiene sentido comprar un kit de sellador de llantas que contenga todo lo necesario. Como alternativa, muchos distribuidores de bicicletas estarán encantados de hacerlo por ti. Algunos ciclistas que usan cámaras convencionales también recomiendan utilizar sellador de látex tubeless dentro de la cámara de la bicicleta. Un producto que ilustra esta tecnología es el Gel para Prevención de Ponchaduras en Llantas de Bicicleta de MICHELIN. Optimizado para válvulas Schrader, este gel puede utilizarse tanto en llantas con cámara como en llantas tubeless. Sella ponchaduras, limita la pérdida de presión y permite a los ciclistas continuar rodando sin tener que detenerse para volver a inflar la llanta dañada.

4. No uses llantas viejas

Por las razones mencionadas anteriormente, siempre debes cambiar tus llantas cuando empiecen a verse desgastadas. Además de la menor tracción causada por una banda de rodamiento desgastada, una capa exterior más delgada aumenta el riesgo de ponchaduras. En resumen, si quieres prevenir una ponchadura, no lo pospongas cuando notes que tus llantas están demasiado desgastadas y necesitan cambiarse.

5. No ruedes en la cuneta

Cuando circulas en bicicleta por la carretera, mantenerte fuera de la cuneta puede ayudar a prevenir una ponchadura. La razón por la que las barredoras de calles se concentran en las cunetas es que ahí es donde finalmente se acumulan todos los residuos de la carretera.

Por lo tanto, si ruedas en la cuneta, el riesgo de encontrarte con un objeto que pueda provocar una ponchadura en tu llanta es mucho mayor que en el resto de la vía.

Y no solo se trata de las cunetas. También hay que preocuparse por los baches, que representan tanto un riesgo de ponchadura (debido al impacto repentino y fuerte) como algo que podría hacer que pierdas el control de tu bicicleta si no estás prestando atención.

6. Usa llantas más anchas

Este consejo para la prevención de ponchaduras es para ciclistas que con frecuencia se aventuran fuera de los caminos pavimentados. Puedes omitir este consejo si eres un ciclista que rueda exclusivamente en carretera y rara vez te encuentras con algo más irregular que un tope.

Para el resto, cambiar a una llanta más ancha ofrece mayor resistencia frente a pequeños puntos de impacto, además de ayudar a evitar ponchaduras por pellizco. Sin embargo, antes de considerar llantas más anchas, revisa las especificaciones de tu bicicleta para conocer el ancho máximo que puedes montar en ella. Esta información está definida por el fabricante de tu bicicleta.

7. Inspecciona tus rines

Muchos ciclistas inexpertos subestiman la importancia de los rines para mantener la llanta correctamente inflada y en buen estado. Las llantas -especialmente las tubeless- se colocan dentro del rin, y la presión del aire en su interior las empuja hacia afuera. Si un rin está dañado, el aire puede empezar a escaparse lentamente, como ocurre en el caso de una ponchadura.

Un rin dañado también puede provocar que se escape mucho aire de golpe cuando pasas por un bache o por un terreno especialmente irregular.

Y, por supuesto, si tu llanta está poco inflada, es más probable que sufras una ponchadura.

Al evitar daños en tus rines puedes prevenir una ponchadura. Los rines pueden dañarse si tienes una colisión, si golpeas un bache particularmente fuerte o incluso si aplicas demasiada fuerza al cambiar una llanta. Una buena forma de detectar daños en el rin que no se ven fácilmente a simple vista es levantar la rueda del suelo y hacerla girar. Cualquier deformación será mucho más fácil de notar cuando la rueda esté girando.

Otra cosa a considerar es el estado de la cinta del rin (rim tape). Cuando cambies tus llantas o cámaras, aprovecha para inspeccionarla. Asegúrate de que cubra los orificios de los radios de la rueda. En las llantas tubeless, la base del rin es esencial porque crea el sellado. En las llantas con cámara, si la cinta del rin está dañada, el riesgo de ponchadura es muy alto. Es necesario inspeccionarla y, en ocasiones, cambiarla. En caso de duda, ponte en contacto con un profesional certificado.

8. No repares ponchaduras grandes

Entendemos el deseo de ahorrar dinero, pero hay un límite en lo que un kit de reparación de ponchaduras puede hacer por ti. Si el agujero es considerable, si se trata de un desgarro en lugar de un agujero limpio, o si el daño está en el costado de la llanta, es momento de reemplazarla. Intentar repararla con un parche en estos casos puede exponerte a otra ponchadura en muy poco tiempo. En algunas situaciones evidentes sí es posible reparar una llanta, pero en otros casos el daño puede ser demasiado grande para hacerlo. Si tienes alguna duda sobre si la llanta puede repararse, lo más recomendable es consultar a un profesional.

9. Ten cuidado al instalar cámaras o llantas nuevas

Como ya mencionamos, manipular los rines con demasiada fuerza al instalar llantas tubeless puede provocar problemas. Esto también puede ser igual de grave para los ciclistas que usan cámaras.

Si no tienes cuidado al reemplazar una cámara, podrías pellizcarla entre la llanta y el rin, o dañarla con las herramientas de la bicicleta. Esto puede provocar pequeñas (o grandes) ponchaduras en la cámara.

Y, para empeorar las cosas, es muy posible -incluso probable- que no notes la ponchadura hasta que la llanta ya esté montada e inflada... ¡y empiece a perder aire inmediatamente!

No olvides revisar también la cinta del rin, ya que si está dañada puede provocar una ponchadura.

10. Elige llantas y cámaras de alta calidad

Comprar llantas baratas puede hacerte sentir que estás ahorrando dinero. Sin embargo, muchas veces harán el mismo trabajo que unas llantas más caras, pero por menos tiempo.

Si optas por alternativas de mayor calidad, gastarás más dinero al principio, pero a largo plazo ahorrarás porque no tendrás que reemplazar tus llantas o cámaras con tanta frecuencia.

Michelin tiene una gran gama de llantas de calidad entra las que puedes elgir, justo a continuación, en nuestra herramienta.

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